Lo que tu voz dice sobre ti

Damos mucha importancia a qué decimos, y no toda la que debiéramos a cómo lo decimos. Sólo un dato: el 38% de lo que comunicamos lo hacemos a través de las cualidades de nuestra voz: el tono, la dicción, la entonación, la fluidez, el ritmo, la risa, el llanto, el bostezo, las pausas,los suspiros o las muletillas, para bien o para mal, nos delatan.Hay muchos estudios acerca de lenguaje verbal y no verbal. Todos ellos coinciden en que la mayoría de la comunicación se establece a través de códigos que trascienden nuestras palabras. El psicólogo alemán  Albert Mehrabian dividió los elementos del impacto de un mensaje lanzado al gran público así:  7% verbal; 38% vocal y  55%: gestual.

El mismo investigador asegura que, en una conversación cara a cara, el  35% de la información que transmitimos tiene un componente verbal y el 65% restante lo comunicamos a través del lenguaje corporal.

Conocer qué dice nuestra voz acerca de nosotros es el primer paso para tratar de transmitir la información. Veamos:

  • El ritmo:Se refiere a la fluidez verbal con que se expresa la persona. Puede ser átono o marcado, monótono o expresivo, entrecortado o fluido, rápido o lento. El ritmo lento o entrecortado puede revelar un rechazo al contacto, un mantenerse a cubierto, un deseo de retirada y una frialdad en la interacción. El ritmo cálido, vivo, modulado, animado, por el contrario, indica que la persona se presta al contacto y la conversación.
  • El tono:Más agudo o más bajo. Manifiesta la emocionalidad y la afectividad del emisor. La adecuación emocional del tono de voz utilizado en la conversación no sólo refleja, sino que también condiciona muchas veces el tipo de relación establecida. Por ejemplo, una excesiva emocionalidad ahoga la voz y el tono se hace más agudo.
  • La intensidad: Suave, regular o fuerte, expresa la adecuación del emisor a la situación, su intencionalidad de imponerse o su timidez ante la situación, y el énfasis que se da a una palabra o frase

Controlar estos aspectos es clave si además eliminamos la información corporal, es decir, si estamos manteniendo una conversación telefónica o por ejemplo nos están entrevistando en una emisora de radio.

Todos estos elementos pueden trabajarse y mejorarse. Infórmate de nuestros cursos personalizados e intensivos en formación de portavoces.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *