Mi cliente no sale en prensa

Más del 90% de las empresas que hay en nuestro país son PYMES. Sin embargo, los casos prácticos que nos proponen en cursos, postgrados y másteres normalmente son de grandes empresas.

Gestionar la comunicación de una empresa pequeña o incluso mediana, puede ser frustrante si no tenemos en cuenta algunas cosas.

  1. La gestión de expectativas. Es importante explicar al cliente desde el primer momento que para aparecer como sujeto de una noticia en un medio de comunicación debemos ser capaces de elaborar una información relevante para el lector de ese medio, no para el propio cliente.
  2. Mi competencia sale en prensa, yo no. Esta frase, un clásico básico, supone una gran oportunidad para explicar al cliente que en la mayoría de los casos está viendo a su competencia porque ésta ha invertido dinero en medios. De hecho, la mejor forma de tener una presencia sostenida en medios de comunicación es plantear una parte del presupuesto para hacer un plan de comunicación que contemple inversiones en medios estratégicos. Es natural si tenemos en cuenta que en el mundo de la empresa hay mucha competencia y a esto sumamos que los medios de comunicación viven de la publicidad.
  3. Abrir la mente. Cuando hablamos de comunicación no nos ciñamos sólo a salir en prensa Hay otras muchas cosas que podemos hacer para mejorar la imagen de nuestro cliente. ¿Cuál es su público objetivo? ¿Cuál es su área de influencia? ¿Qué quiere conseguir con la comunicación (presentarse, consolidarse, aumentar clientes, mejorar su reputación…)? Con toda esta información podremos trabajar también su comunicación interna, sus protocolos de interacción con clientes y trabajadores, podremos proponerle acciones concretas, eventos o patrocinios que puedan serle útiles.
  4. ¿Quiénes son los clientes de nuestro cliente? ¿Qué idioma hablan? ¿Dónde se mueven? ¿Están en Redes Sociales? Diseñar el perfil del buyer persona de nuestro cliente nos ayudará a cribar medios y acciones y a desechar aquellas que aún teniendo éxito no redundarán en un retorno de la inversión efectivo.
  5. Propuestas concretas. Es mejor dejar claro antes de empezar qué es lo que se puede esperar de tu papel como responsable de comunicación. Cuanto menos concreta sea la propuesta que presentas al cliente, más fácil es que éste quede decepcionado. Cuantifica acciones, haz un calendario, indica las fechas en las que el cliente recibirá su reporte, y define qué temas vas a tratar, cómo y en qué formatos.
  6. Realismo y honestidad. Hay ocasiones en las que un cliente tiene una magnífica idea, con un muy mal pronóstico en cuanto a repercusión mediática se refiere. Avísalo. Asesóralo. No le mientas. No le prometas algo que nunca va a tener con el presupuesto que te ha planteado. Así seguirá confiando en tu trabajo. Si haces lo contrario, será pan para hoy, y hambre para mañana

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